I Te cuento, Rodrigo que tengo ganas de hablar. Quiero conversar contigo, que recordemos el campamento del 2008, cuando yo volvía del ejercicio, el Chocho hacía el desayuno y tú, aún sin salir del saco, sacabas tu cabeza para afuera, saludabas y te negabas a levantarte. Tu carcasa no te permitía moverte para ninguna parte. Te creías el hombre carpa. ¿Te acuerdas? El superhéroe más lento de la historia, cuyos movimientos solo eran geológicos y sus superpoderes totalmente inútiles . Hablemos, Rodrigo. Juntémonos a conversar. Que sea una conversación libre, que sea dispersa, desordenada, incluso fantástica. Invitemos a los recuerdos a tus dragones, permitámonos hablar sobre la magia y pasemos de la risa al llanto, de la alegría a la nostalgia, de la seriedad al chiste, viajemos a la profundidad y también nademos por la superficie. Permíteme eso, Rodrigo. Dame ese privilegio egoísta de verte una vez más, pero que no sea por Gmail , ni Facebook , como fue estos últimos años. Que sea co...
Blog de relatos y crónicas personales. Textos de viaje, memoria y observación. Aquí hay juntas ficciones con verdades.