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Mostrando entradas de abril, 2025

Tambo Quemado

En la aduana chilena, una vez que el trámite de rigor terminó, pregunté al oficial de la PDI que me autorizó a salir del país qué me recomienda en mi viaje. Su respuesta fue Te recomiendo no ir . Lo decía, él aseguraba, Por tu propia seguridad. Por ser chileno. En esa época, en esa zona, la hostilidad hacia los chilenos iba en aumento. Yo, además, iba hacia Tambo Quemado: por esos días, el paso fronterizo más extremo, más antichileno , según los mismos chilenos. Gracias por el consejo , le dije, porque no supe qué decir. Y seguí mi camino hacia Tambo Quemado. Este cruce fronterizo está a unos 4.600 metros sobre el nivel del mar. En la parte más alta, en esa tierra de nadie que está entre la aduana chilena y la boliviana, el cambio trasero, que se encarga de cambiar las velocidades de la cadena en el piñón, se dobló en más o menos 45 grados, como se doblaría un objeto de plasticina , como si no fuera de acero y aluminio. No aguantó más fuerza, porque lo mío era subir y subir desde Aric...

Bomba en Bruselas

Y eran los flamencos y los francófonos, y los del norte y los del sur, y los bárbaros y los romances, y los que hoy son los más ricos, pero antes eran los más pobres, y los que antes eran los más ricos, pero ahora son los más pobres. Y eran los que reivindican su lengua antes prohibida y los que hablan la lengua antes extendida, impuesta, obligada, y los que se ofenden de que les hablen en francés y los que solo hablan francés, y los que solo hablan flamenco y los que se ofenden de que les hablen en flamenco. Y eran los bilingües, como Margarita, que hablan flamenco y francés, que son pocos, muy pocos, demasiado pocos en una ciudad oficialmente bilingüe, y preciados, muy preciados, en esta ciudad que necesita dar servicios bilingües. Y eran los inmigrantes árabes que son muchos, y dónde caben entonces en esta historia, además de los árabes, los recientes refugiados ucranianos y los antiguos refugiados que vienen de todos lados, y poco espacio hay acá para hablar de tanto, y acá de los ...