Los hombres trabajan para que la electricidad no deje de circular. La electricidad no puede (nunca) dejar de circular. Digo los hombres porque son casi todos hombres. También hay mujeres. Dos entre casi cuarenta. Ninguna forma parte de una cuadrilla. Son los hombres . Son chilenos. También hay cuadrillas de bolivianos. Los chilenos son seguros y parsimoniosos. Los bolivianos, rápidos y ágiles. Se necesita de ambos, porque la electricidad, hay que repetirlo, no puede dejar de circular. Son años y siglos y milenios igual. Son milenios de duro trabajo, para que esta energía domada nunca deje de circular. Primero fue el calor del fuego, a través de la madera. Ahora es la electricidad, a través de todos estos fierros gigantes que hay acá. Fuego y electricidad. Son igual. Insisto, que los hombres trabajan para que la electricidad no deje nunca de circular. Por eso están acá. De pronto los hombres terminan su jornada. Se van. Llegan y se van en unas máquinas fantásticas. Las...
Blog de relatos y crónicas personales. Textos de viaje, memoria y observación. Aquí hay juntas ficciones con verdades.