Ahora que trabajas sólo y que te enfrentas por primera vez en tu vida a la jornada laboral desde la nada. Ahora que desde la nada podrías hacerlo todo. Ahora que nadie te controla. Ahora que no tienes un jefe ni un horario y que te tienes a ti mismo y todas tus posibilidades, y todas tus contradicciones, y todas tus aspiraciones e inseguridades y ansiedades. Ahora es necesario un decálogo para seguir, para mirarlo y decir que Sí, así sí, tal vez así sí, voy a poder seguir . Procura despertar al menos antes de las 7:30 en los días de semana. Deja que el sol te gane solo en los días para descansar. Procura comer caliente al menos una vez al día. Procura variar entre la proteína, el carbohidrato, la fruta y el vegetal. Cuando te sientes en un escritorio, deja al lado un jarro y un vaso con agua. No te obligues a tomar. Seguro lo harás porque está cerca. Duerme más de 7 horas, aunque te cueste, y no duermas más de 10. Toma tu café matutino sin leer mensajes y sin ver el mail. Ni abras...
Blog de relatos y crónicas personales. Textos de viaje, memoria y observación. Aquí hay juntas ficciones con verdades.