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Mostrando entradas de agosto, 2026

Decálogo para seguir

Ahora que trabajas sólo y que te enfrentas por primera vez en tu vida a la jornada laboral desde la nada. Ahora que desde la nada podrías hacerlo todo. Ahora que nadie te controla. Ahora que no tienes un jefe ni un horario y que te tienes a ti mismo y todas tus posibilidades, y todas tus contradicciones, y todas tus aspiraciones e inseguridades y ansiedades. Ahora es necesario un decálogo para seguir, para mirarlo y decir que  Sí, así sí, tal vez así sí, voy a poder seguir . Procura despertar al menos antes de las 7:30 en los días de semana. Deja que el sol te gane solo en los días para descansar. Procura comer caliente al menos una vez al día. Procura variar entre la proteína, el carbohidrato, la fruta y el vegetal. Cuando te sientes en un escritorio, deja al lado un jarro y un vaso con agua. No te obligues a tomar. Seguro lo harás porque está cerca. Duerme más de 7 horas, aunque te cueste, y no duermas más de 10. Toma tu café matutino sin leer mensajes y sin ver el mail. Ni abras...

Domingo de costumbre

Las primeras víctimas son los Testigos de Jehová que se instalan, en la misma esquina, todos los domingos. Va y los encara de inmediato. A punta de garabatos se dedica, en no más de un minuto, a insultarlos, a insultar sus creencias, su Dios, a insultar todo lo que alcance en un minuto. Los testigos se quedan callados. Nunca dicen nada. Después va al manimarket, o a la panadería, o donde los turcos, o a la tienda de ropa. Va al primer local que encuentre abierto o al primero que se le de la gana. Entra, pregunta por algo, cualquier cosa. ¿Cuánto vale esto? Cuando le dicen el precio reclama de inmediato. Da lo mismo el precio. Siempre reclama. Da lo mismo qué. Puede ser pan, una bebida, un café turco, unos tequeños venezolanos, lo que sea. Siempre reclama. Puta la wea cara conchetumadre . Los vecinos ya están acostumbrados. No le dicen nada. Reclama y se va casi al mismo tiempo. Grita de todo: abusadores , estafadores , delincuentes , aweonaos culiaos , sacos de weas . Grita cada vez ...

Planetas y estrellas

 Se ven personas en la calle, caminando. Van a trabajar. Son mundos enteros las personas. Cada persona. Son planetas. Son planetas girando. Se sienten rastros de personas en la calle, pululando. Son del pasado. Son como estrellas esos rastros de personas. Cada rastro. Son estrellas. Son estrellas brillando. De día son planetas, son mundos, girando; de noche son estrellas, son rastros, brillando. Las personas.

Se puede repetir

Qué rico es el pan tostado con palta y con jamón. Es lo que más me gusta de la once. Qué rico acabarlo, pensar que ese placer ya pasó, y acordarse que aún queda pan, aún queda palta y aún queda jamón. Que se puede repetir. Qué placer saber que hay repetición. Qué rica esa repetición. Qué rico es haberse terminado el pan, la palta y el jamón, haberse terminado incluso lo que se fue a buscar a la cocina para la repetición, pensar que ahora sí, que todo terminó, y acordarse que el negocio de la esquina está abierto. Qué placer saber que alcanzamos a salir del departamento, bajar a la calle y comprarle al vecino más pan, más palta y más jamón. Qué rica esa segunda repetición. Qué placer acordarse de esas repeticiones de pan con palta y jamón. Qué rico es compartir contigo una once con pan con palta y jamón. Saber que ya no estás, pero que se puede repetir, que solo basta hacerte de nuevo la invitación. Qué rico que aceptes mi invitación y que volvamos a repetir de nuevo el placer de la rep...

Muchas más

 Si hay una gota es porque debe haber más humedad. Si hay humedad es porque más allá debe haber un estero y si hay un estero es porque tras su cauce habrá un río. Si hay un río es porque más abajo hay mar. Si hay mar es porque hay un mundo todo que lo contiene y lo deja estar. Si hay una hormiga cerca de esa gota seguro que la hormiga no anda sola. Seguro va y viene con otras hormigas. Muchas hay entonces, dispersas y juntas en el subsuelo. Si hay una hormiga es porque va y viene persiguiendo migas. Migas de pan desparramadas. Entonces cerca de acá hay más pan. El pan es comida de humanos. Si hay comida de humanos es porque hay humanos acá. Si hay humanos, hay sociedad. Si hay una sociedad hay historia y en la historia está toda la humanidad, la de antes y sobre todo la que no podemos dejar de imaginar. Si alguien te muestra un cuento pequeño, y si ese cuento es de verdad, seguro adentro hay mucho más que se quiere desbordar.

Promt instantaneo

Actúa como un escritor. No como un experto en literatura ni mucho menos. Simplemente como un escritor, como alguien que nunca estudió literatura, que no se dedica a eso, pero que en sus momentos de soledad, esos momentos que se dan en la micro, en el baño, en alguna fila o en el insomnio, da rienda suelta a sus pensamientos y suele escribir en un blog que se abre desde su celular. Actúa como ese aficionado a la escritura que cuando escribe se inventa que así, escribiendo, va a parar de pensar, aunque le pase siempre todo lo contrario, porque mientras más escribe, más cosas después quiere inventar. Escribe un texto sobre la escritura. Que el texto no sea sobre la escritura en sí. Yo ni sabría abordar tamaña palabra. Tampoco quiero pedirte a ti, querido Chat, que lo hagas por mí. Para eso habría que ir muy atrás en el tiempo, a los fenicios. No. Eso es demasiado. No tenemos tiempo para eso ahora. No escribas sobre la escritura en cuanto escritura. No te vayas tan lejos. Escribe sobre est...

Lluvia

Cae agua pesada en cantidades exageradas. Cae con fuerza desatada. Hace un ruido marrón y blanco que me obliga a quedarme callado. Se oscurece todo lo que puede ser mirado. Siento el relieve y la textura de los techos que están cerca de mi casa. No los veo ni los toco. Las escucho recibir con ruidos constantes y relajantes las gotas que caen de forma interminable. Son ruidos fuertes y a la vez amables. Afuera se ven líneas verticales y blancas, una al lado de la otra. Desaparecen en el cielo, porque el cielo está hecho de ellas, y se destacan al contrastar con la oscuridad. Al fondo desaparece la ciudad. Se diluye en el blanco. Fue abrazada hasta perderse con la humedad. Arriba hay una masa espesa y envolvente que se aparece con espectacularidad. Es oscura. Cuando al fin baja y se acerca es clara. Nada, ni si siquiera Los Andes, envueltos, entregados, escondidos a nosotros, mojándose y tal vez nevándose, la pueden igualar. Es una masa antigua y siempre joven de vida que quiso venir a p...

La inteligencia artificial escribe de maravilla

La inteligencia artificial escribe de maravilla. Ya no es necesario escribir más. Pues bien, yo sigo escribiendo por mi cuenta. Escribo porque me gusta escribir. No me importa si me toma un minuto o una tarde, o un día, o una semana, o más. Esta actividad, para mí, no tiene nada que ver con el tiempo humano y mucho menos con la productividad. Y a quien le guste la lectoescritura, por qué habría de delegar justo el proceso más gozoso. Para qué evitar el proceso de ir soltando letras tras letras, palabras tras palabras, frases tras frases, y perderse en los sentidos, los cuentos y los mundos que junto con un texto que va tomando vida se van volviendo expansivos. Hace años me juntaba todos los lunes, religiosamente, con amigos a jugar a la pelota. A jugar mal. La junta se llamaba "Viva el lunes". Sabíamos que jugábamos mal. No nos importaba. Lo disfrutábamos igual. Si salía una jugada linda, esa jugada era nuestra. Quedaba para la posteridad. Un gol con muchos pases rápidos, una...

Ideas y venidas

Todos los días, escribir un poquito. Lo que sea y lo que salga. Bueno, malo, entretenido, aburrido. Ojalá poquito, pero a veces (o muchas veces, la verdad) se me sueltan los frenos y sale más. Esto es algo que me relaja, que me hace vivir en un tiempo diferente, hecho de palabras. Las palabras no tienen las ataduras que tenemos en nuestros cuerpos, llenos de gravedad en la tierra y deseabilidad en la sociedad. Las palabras en el papel son mucho más libres, en muchos sentidos. Un día para escribir, aunque sea un poquito, acá, es una terapia fundamental. Un día para decirme algo a mí y sentir que (como lo publico en un blog, aunque nadie lo lea porque no lo difundo casi nada) le escribo algo a todo el mundo, en un tiempo diferente, en el tiempo de las palabras, en un tiempo que ni yo ni nadie sabe donde está. Veremos si cumplo la consigna de escribir todos los días. De todos modos, si no la cumplo no pasa nada. Esas son cosas del mundo material. A ellas esas cosas de las reglas y las met...