Había una vez una rana famosa por ser una excelente nadadora que se disponía a cruzar un bello pero corrientoso y peligroso río y un escorpión que también quería llegar al otro extremo de ese hermoso y enorme río le dijo oye rana yo como soy un escorpión no sé nadar y si cruzo por mi propia cuenta obviamente me ahogaría al tiro porque la corriente está fuertísima por favor crúzame tú y te pago y la rana le dijo chupa el pico vo me vai a picar al tiro me querís cagar y el escorpión le dijo pero como te voi a cagar aweoná culiá si te pico mientras me tai cruzando te ahogaríai y si tu te ahogái ahí yo también me ahogaría po rana culiá si no sé nadar po por algo te estoy diciendo esta wea que me crucís y te pago po tonta weona piensa un poco po rana weona piensa que si te pico ahí sí que nos iríamos todos a la chucha piensa po rana culiá aweoná pajera y la rana se tomó un momento para meditar y reflexionar profundamente sobre todas las palabras motivos reflexiones e ideas que esgrimió el escorpión para persuadirla y recapacitando en sus argumentos reconsideró que sipo obvio que no me va a picar este culiao porque yo lo voy a cruzar y si me pica también se iría a la conchetumadre junto conmigo po si va a depender totalmente de mí mientras lo esté cruzando por este hermoso río y entonces la rana se incorporó lo miró y con una actitud segura confiada y resuelta le dijo ya culiao dale te voi a cruzar pero por esta vez nomas después no estís webiando de nuevo culiao y cuando estaban en la mitad del río el maraco del escorpión igual la picó y la rana sorprendida y exaltada le dijo oye sapo culiao me picaste maricon culiao ahora nos vamos a ahogar los dos po saco wéa si aún tamo en la mitad de este bello río po conchesumadre puta que la cagai aweonao culiao y ma encima me habíai dicho tu mismo que no me íbai a picar mentiroso culiao puta pa eso te dábai la paja de esperar a que el caudal del río bajara y así podíai cruzar hasta por tu propia cuenta po saco wea que wea te pasa que acaso no podíai esperar unos días más pa cruzar angustiao culiao y el escorpión le dijo puta pero que weá querís que haga si es parte de mi naturaleza.
Este texto es parte del libro Relatos.
Para acceder a todos mis libros: santiagocuentero.com
